20.5.2026. Reportaje de Santiago Blas a Alicia González, secretaria general de la Junta Interna ATE de la Cámara de Diputados bonaerense.
El conflicto dentro de la estructura legislativa bonaerense comenzó a salir de los pasillos internos y ya toma estado público. Desde la Junta Interna ATE Diputados denuncian que los trabajadores continúan esperando respuestas salariales, pases a planta permanente y recategorizaciones, pese a que el presupuesto aprobado para el ejercicio 2026 ya contemplaría herramientas administrativas y ampliación de plantas para avanzar en esos reclamos.
La tensión escaló luego de la asamblea realizada el jueves último, donde cerca de un centenar de trabajadores y trabajadoras resolvieron avanzar con un “ruidazo” como medida de protesta en apoyo a sus reclamos. Según expresaron desde el sector gremial, el deterioro salarial, la precarización laboral y la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades comienzan a generar un fuerte malestar dentro de la Cámara.
Alicia González, secretaria general de la Junta Interna ATE Diputados, aseguró: “Perdimos el 60% del poder adquisitivo”.
- ¿Qué nivel de deterioro salarial están viviendo hoy los trabajadores?
- Es gravísimo. En los últimos diez años los trabajadores perdimos alrededor del 60% del poder adquisitivo. Eso significa que cada vez trabajamos más para vivir peor. Hoy muchos compañeros no llegan a fin de mes. La mayoría vive endeudada, toma otro empleo después de cumplir su jornada o directamente termina haciendo rifas para poder sostener gastos básicos. Y mientras tanto vemos cómo la política sigue funcionando como si nada pasara.
- Uno de los puntos más sensibles parece ser el pase a planta permanente…
- Sí, porque estamos hablando de una injusticia enorme. Hay compañeros contratados hace más de diez años. Diez años trabajando en tareas permanentes del Estado y todavía sin estabilidad laboral. Eso ya no es excepcionalidad administrativa. Eso es precarización estructural. Y lo más indignante es que en el presupuesto aprobado para 2026 se ampliaron las plantas permanentes y también la carrera administrativa. Es decir: las herramientas están. Entonces la pregunta es: ¿por qué no se ejecuta?
- ¿Intentaron dialogar con las autoridades?
- Por supuesto. Solicitamos audiencia en tres oportunidades con el Presidente (el justicialista Alejandro Dichiara) para tratar todos estos temas. Hasta ahora no fuimos recibidos directamente. Nos atendieron secretarios, hubo conversaciones, pero ninguna respuesta concreta. Mientras tanto los trabajadores siguen esperando. Y la situación económica ya es desesperante.
- ¿Qué clima se vive hoy entre los trabajadores?
- Muchísima bronca. Porque mientras las autoridades ya tuvieron sus mejoras, los trabajadores seguimos esperando. Eso fue lo que más se expresó en la asamblea. Hay un sentimiento de abandono muy fuerte. La gente siente que siempre el ajuste cae sobre el trabajador, mientras los sectores de poder político logran acomodarse primero. Y ojo… estamos hablando de trabajadores legislativos que sostienen el funcionamiento diario de la Cámara. No estamos hablando de privilegios. Estamos hablando de dignidad.
- ¿Qué postura va a tomar la Junta Interna ATE Diputados?
- Nosotros no vamos a quedarnos callados mientras el trabajador sigue perdiendo derechos y salario. El reclamo viene desde los últimos meses del año pasado, con jornadas de lucha, asambleas por sectores y más de 400 firmas reunidas acompañando los pedidos de los trabajadores. Las asambleas ya hablaron. Los trabajadores ya se expresaron. Las medidas comenzaron. Y si no aparecen respuestas concretas, el conflicto va a seguir creciendo. Porque llegó un punto donde el trabajador ya no puede esperar más.
La situación interna comienza a tensarse cada vez más dentro de la estructura legislativa bonaerense. Desde la Junta Interna ATE Diputados sostienen que el presupuesto aprobado para 2026 ya contempla herramientas administrativas suficientes para avanzar en los reclamos de pase a planta permanente, carrera administrativa y mejoras laborales.
Sin embargo, denuncian que mientras las autoridades ya habrían percibido mejoras y beneficios, los trabajadores continúan esperando respuestas concretas en medio de una crisis económica que golpea de lleno sobre sus salarios y condiciones de vida. El conflicto, que durante meses permaneció contenido dentro de la estructura política y administrativa, ahora comenzó a trasladarse al terreno público. Y el malestar, lejos de apagarse, parece crecer.