La Plata: carta abierta al COU

La Plata: carta abierta al COU

Texto: Por Leo Di Lorenzo, presidente de APROTECNICO.

31.5.2026. Hoy nos vamos a meter con la ciudad que habitamos, que caminamos y que muchas veces sufrimos. Hace poco se aprobó la famosa Ordenanza 12692. ¿Qué es? Ni más ni menos que el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial de La Plata. “Chau” al código urbano, “hola” a la ciudad del futuro... o al menos eso nos prometen en los papeles.

​Y la verdad... el plano ideal está chocando de frente con la realidad del vecino platense.

​Les propongo repasar los cuatro "puntos ciegos" de este plan, en este viaje que va del casco a la periferia.

​1. El plan habla de "multicentralidad".  La famosa idea europea de que en 15 minutos caminando tengas el trabajo, el centro de salud y el supermercado en tu barrio, ya sea en Los Hornos, Villa Elisa o Melchor Romero. Pero acá viene el primer freno de mano: crear un centro urbano no es solo pintar una senda peatonal o habilitar comercios en una avenida. Exige cloacas, agua corriente, asfalto de y conectividad entre otras cosas. Si el municipio no tiene un peso para invertir en esa infraestructura, no estamos creando "barrios autónomos"; estamos consolidando “guetos” de servicios precarios donde el vecino sigue atrapado, obligado a viajar una hora en un micro colapsado para venir al Casco a hacer cualquier trámite.

​2. ​El segundo punto es el Cinturón Hortícola. El plan pone un límite rígido a la ciudad para proteger las tierras donde se producen las verduras. Ecológicamente, un diez. Pero habitualmente... es una olla a presión. La Plata es una de las ciudades con mayor informalidad y tomas de tierras de la provincia: más de 250 asentamientos. Si se congela el suelo urbano y no se crea en paralelo un Banco de Tierras Públicas para que la gente pueda comprar un lote lícito a precio accesible, el mercado inmobiliario se dispara. La necesidad no lee ordenanzas. Al prohibir el crecimiento formal sin dar alternativas, lo único que se logra es empujar a miles de familias trabajadoras a la ilegalidad de las tomas, desprotegidas de todo control ambiental.

​3. Toda esta ordenanza moderna tiene que encajar sí o sí dentro de la Ley de Suelo de la Provincia, que es el Decreto-Ley 8912. ¿De qué año es? De 1977. Plena dictadura militar. Una ley pensada para una sociedad que separaba rígidamente dónde se vive de dónde se trabaja. Hoy, la sociedad platense post-pandemia vive a base de teletrabajo, economía popular, talleres multifuncionales y comercio barrial integrado. Forzar a La Plata del 2026 a meterse en el corsé normativo de 1977 es como querer el último sistema operativo en una Comodore 64. No funciona.

​4. Y  por último, el tema que a los platenses nos cala los huesos: el riesgo hídrico. El plan dice que la resiliencia y el cuidado del agua son la prioridad. Pero cuando mirás el Casco Urbano o las zonas consolidadas, la presión para seguir constryendo  no para. El plan menciona "soluciones de la naturaleza", como plazas inundables o techos verdes. Todo divino en el render de la facultad, pero en el día a día, cuando las cuencas de los arroyos Maldonado o El Señores, están al límite... ¿quién controla realmente que las constructoras hagan las obras de retención subterránea? El vecino de Barrio Norte o de Plaza Paso ve cómo se levanta un edificio nuevo al lado de su casa, mientras reza para que la cloaca no colapse o que la próxima Sudestada no le meta el agua en el living.

​​En conclusión, la Ordenanza 12692 es un catálogo espectacular de buenas intenciones teóricas. Tiene un diagnóstico impecable. Pero le faltan garras de gestión real, herramientas.

Si no bajamos el plano a la tierra, corremos el riesgo de seguir perfeccionando una "ciudad dual": un Casco céntrico hiper-regulado, caro y para pocos, y una periferia que crece a los golpes bajo la ley de la necesidad y el olvido.

​Vecinos, ciudadanos abramos los ojos, porque la ciudad no se dibuja en un escritorio... se vive en la calle.

Mi deseo... ​ un grupo de expertos que aporten soluciones y un ejecutivo municipal que los escuche.

A trabajar juntos.

¡Sin planificación y solo no crece nadie!

Envíe su comentario
.