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"Vamos a ir a buscar las armas que están en manos de delincuentes"

Texto: Bruno Poggi (@poggibru). Fotos: Milagros de la Torre.

Durante el mes de octubre del año asado el Congreso Nacional sancionó la ley 27192 y creó la Agencia Nacional de Materiales Controlados, un organismo que vino a reemplazar al ex Registro Nacional de Armas (ReNAr). Natalia Gambaro fue la elegida por el gobierno de Cambiemos para suceder en su dirección a Matías Molle, un dirigente de La Cámpora que fue acusado hasta de organizar un ejército paramilitar con armas del organismo. Sobre esas denuncias, la situación global y la política de desarme local, Gambaro dialogó con seccionesbonaerenses.com en esta entrevista exclusiva:

-¿Cómo encontró el organismo cuando asumió y cómo influyo la transición a la nueva Agencia?

-Nos encontramos con un desorden importante, esa es la realidad. Tratamos de dejar de hablar del pasado pero necesariamente todos los días nos encontramos con algo que nos remite al pasado. Ya sea de los funcionarios que estuvieron por acá, hasta los trámites mismos: había expedientes desde el 2012 sin resolver. Resulta gracioso que ahora nos agradezcan por resolver, ni siquiera porque las resoluciones les sean favorables. Por otro lado, la transición nos da un empujón para que podamos pasar al soporte digital, a pensar en tener legajos digitalizados, trámites online, pago electrónico y tarjetas con más medidas de seguridad. De lo mínimo a lo máximo. En estos ochos meses de gestión pudimos ponernos al día en las tramitaciones y estamos próximos a hacer una destrucción de armas, lo cual significa que hemos puesto en funcionamiento todos los circuitos que tiene que ver con recuperar las armas que andan dando vueltas por el país.

-En el cambio de nombre en el organismo se quitó la palabra armas, ¿hay una intención de presentarlo más amistosamente o es una cuestión técnica?

-No tengo presente si eso lo tuvieron en cuenta al momento de sancionar la ley. Lo que sí es que el Registro Nacional de Armas, además de las armas, tiene pólvoras, explosivos y sustancias que vulgarmente se llaman materiales controlados, como también los chalecos y los blindados. Entonces el nombre realmente describe mucho más las funciones que el Registro venía realizando. La Agencia, además, suma como una misión específica a las campañas de desarme, de violencia y de discusión que si bien antes también se hacían de manera habitual, ahora es una misión orgánica.

-¿Cuán exitosos son esos planes de desarme? ¿La sociedad está preparada para deshacerse de sus armas?

-El programa que ahora estamos renovando fue muy exitoso al principio, de hecho fue premiado por Naciones Unidas por la cantidad de armas y la forma en la que se había hecho. Pero, como todas la cosas, cada tanto hay que ir reformándolo porque se va perdiendo el entusiasmo en la gente. Hubo mucha entrega al principio y ahora empezamos a focalizar en distintos públicos, con campañas más puntuales. Evaluar un programa como exitoso en este tema es difícil porque la entrega del arma que antes estaba en una casa ¿pudo prevenir un accidente? Y sí, pero sólo lo vas a poder contabilizar cuando ocurre el accidente.

-¿Y cuál es el anzuelo que se le tiende al usuario?

-Hay un beneficio económico de acuerdo al tipo de armas. También entendemos que hay gente que tiene armas de manera muy responsable y en regla, y a ellos también tenemos que brindarles el servicio. Ahora, estamos pensando en una cuestión mucho más puntual, que tiene que ver con que vamos a empezar a ir a buscar las armas que están en manos de delincuentes. El desarme civil sólo se enfocó en esa parte y el gran problema que tenemos hoy son las armas en manos de delincuentes. Ya hemos detectado los lugares donde se produce esa fuga del mercado legal al ilegal. Sin descuidar el desarme civil, apuntamos a las que se utilizan al robo hormiga o se entregan en alquiler para delinquir.

"Vamos a ir a buscar las armas que están en manos de delincuentes"

-¿Cuántas armas esperan destruir en el año?

-Iniciar una destrucción requiere entre 25 y 30 mil armas. Estamos tratando de hacer más destrucciones más habituales en vez de hacer una única grande. Esperamos hacer otra un poco más grande antes de fin de año y ya después planificar destrucciones puntuales en cada una de las provincias, que no requieran del traslado a Buenos Aires. La destrucción de agosto contiene armas de Mendoza, Santa Fe y Buenos Aires que tienen la situación más critica en cuanto a armas acumuladas.

-Existe la paradoja que quien tiene un arma se siente más seguro, protegido, pero a a la vez la política del organismo es que cuantas menos armas haya dando vueltas habrá mayor seguridad.

-No hay una única idea, porque la Agencia tiene dos funciones, y las armas legales, no sólo las que están en las fuerzas policiales, también necesitan de esas autorizaciones y de mejores controles, y nosotros vamos mejorando la legislación para que la gente que decide tener una arma lo haga como corresponde. En general, quien adquiere un arma para tenerla en su casa se siente más seguro, pero estudios han demostrado que la reacción que pueda tener ante una agresión siempre termina siendo desmedida o no lo suficientemente rápida para que poder defenderse. En general, la presencia de un arma incrementa la reacción violenta del delincuente que ingresa a una propiedad.

-En Estados Unidos, los sectores progresistas discuten también el acceso a las armas, que es masivo. Por lo cual es una discusión global.

-El mundo va a tener que tener un debate respecto de la facilidad al acceso de las armas. Por ejemplo, en Europa hay muchas armas de descarte de conflictos civiles de hace 15 o 20 años. Las armas duran mucho. En Centroamérica tienen problemas de producción y tráfico de armas. Hay mucha cantidad de armas presentes en el mundo. El debate es diferente en cada uno de los lugares y no veo una solución inmediata. No creo que EEUU revea su política de desarme. Nosotros aconsejamos no tener un arma, porque tenerla implica un riesgo.

"Vamos a ir a buscar las armas que están en manos de delincuentes"

-¿Y en Argentina es difícil acceder a un arma legalmente?

-Hay que hacer una distinción entre poseer un arma y portar un arma. Para la primera opción, hay que cumplir cinco requisitos que son: no tener antecedentes penales, probar un medio lícito de vida, un apto físico, un apto psicológico y un examen de tiro acreditado. Con eso podés comprar un arma, sólo cuando recibís tu credencial de legítimo usuario. La tenencia implica que vos la tenés en tu casa, a resguardo. Y si la transportás, lo tenés que hacer desarmada. La portación significa que hay que acreditar que estás en una situación de peligro o de riesgo inmediato. Eso es mucho más difícil. Por eso, a civiles este año no vamos a entregar más de 150 registros.

-Un número menor…

-Sí, muy menor. Pero no hay un giro de 180 grados respecto a la anterior administración. Y hay que destacar que la anterior gestión, que duró tres años, entregó menos autorizaciones que su antecesora, que fue un poco más cuestionada. Entonces nosotros vamos a continuar con la política restrictiva en cuanto a habilitaciones.

-¿Se realizará una auditoría sobre la gestión anterior, considerando todas denuncias en su contra?

-Nosotros iniciamos un inventario porque queremos saber, y no se sabía al momento de asumir en la Agencia, qué cantidad de armas están a resguardo de la ANMAC hoy. Respecto a la auditoría, la mayor cantidad de información fue requerida por los fiscales y nosotros hemos remitido los legajos.  Ahora quedó en manos de la justicia federal.

Esta entrevista se realizó el pasado martes 2 de agosto en el despacho que Natalia Gambaro posee en la sede de la ANMaC, situada en la calle Bartolomé Mitre 1465 de la Ciudad de Buenos Aires.

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